Masaje balinés

Este tipo de masaje, originario de Bali, combina varias artes curativas del Lejano Oriente. El masaje tradicional de todo el cuerpo consiste principalmente en acariciar y amasar con las palmas, los dedos e incluso los antebrazos. Según el paciente, también se movilizan y estiran las articulaciones y se aplica la acupresión.

Masaje en Bali
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Hay dos tipos diferentes de masaje balinés. El urut se utiliza para tratamientos médicos, que requieren el conocimiento de los puntos de acupresión y las vías nerviosas neurálgicas. El método más simplificado es el Pijat, que apenas requiere conocimientos técnicos y es fácil de aprender.

El origen multicultural del método de curación

Debido al comercio con la isla de Bali, los balineses conocieron los métodos de masaje y curación indios y chinos. Los invitados de la India y China les aportaron valiosos conocimientos sobre la acupresión y las enseñanzas del Ayurveda. A continuación, lo combinaron con la cultura del masaje que ya tenían.

Un médico holandés documentó por primera vez este tipo de masaje especialmente eficaz en 1930. Hoy en día está extendido por todo el mundo y es cada vez más popular.

El proceso tradicional consta de hasta 95 pasos

Estos incluyen el lavado, el masaje y los cuidados posteriores. Para optimizar el efecto de los aceites utilizados, se lava primero todo el cuerpo. Por lo general, se calienta un aceite de coco que, además de tener un olor agradable e hidratar la piel, tiene propiedades curativas. Sin embargo, también se pueden utilizar muchos otros aceites, en función de las necesidades del paciente.

Al principio del masaje, el paciente se tumba boca abajo. El masajista trabaja primero en las piernas y los pies. Empieza siempre por el lado derecho.

A continuación se presionan los puntos de acupuntura de la espalda de arriba a abajo.

La espalda y los hombros se trabajan con amasamientos, caricias y golpes de puño.
A continuación, el paciente se tumba de espaldas. De este modo, se vuelven a tratar los pies, las piernas, los brazos y las manos. Siempre primero a la derecha y luego a la izquierda.

Al final, se puede seguir masajeando la cara, la cabeza y el cuello.

El tratamiento posterior puede consistir en un peeling corporal con Lulur, una envoltura corporal con Boreh/Parem, un baño de vapor o un baño de flores.

A menudo se integran en el proceso meditaciones sonoras.

Hay variaciones del proceso en diferentes países. En Alemania, por ejemplo, normalmente sólo se realiza un lavado de pies en lugar de un lavado de cuerpo entero.

Los numerosos efectos positivos ayudan al cuerpo a curarse a sí mismo

El masaje balinés no sólo tiene efectos físicos, sino también psicológicos. Puede aliviar un gran número de dolencias.

Un tratamiento

  • afloja los músculos y el tejido
  • Conduce a una profunda relajación y a un mayor bienestar
  • alivia la tensión
  • Favorece la circulación sanguínea
  • Te hace más resistente al estrés
  • pone en marcha la circulación
  • Da energía
  • Hace más flexible
  • consigue que el «Qi», nuestra energía vital, fluya
  • mejora el metabolismo de los tejidos
  • Restablece la armonía interior
  • transporta las toxinas fuera del cuerpo más rápidamente
  • Ayuda a los trastornos del sueño y a los dolores de cabeza
  • Fortalece el sistema inmunológico

Lo especial del masaje balinés es que la persona es vista como un todo

La interacción de todo el cuerpo se tiene en cuenta y se armoniza con la mente. El método actúa sobre el sistema de meridianos y lo equilibra. También se alcanzan los centros energéticos más profundos del cuerpo. Porque sólo así se pueden aliviar realmente las dolencias o curar las enfermedades.

En la tradición curativa balinesa y en muchas otras, se enseña que el cuerpo es capaz de curarse y regenerarse por sí mismo. Sin embargo, esto sólo es posible si has encontrado tu centro interior. Este masaje es ideal para ello.